VA Tech, opinión – Armas en Argentina, Ingenierías sociales con diseños sospechosos
Publicado por glockp en Abril 29, 2007
Un episodio como este necesariamente lleva a que «las opiniones especializadas» surjan de casi todos los ámbitos, y no necesariamente lleva a un análisis reflexivo por parte de quienes realmente tienen los elementos de juicio mínimos y necesarios. Algo ya había adelantado (ver en particular por el “caso de la Universidad que permite CCW)
No tiene demasiado sentido abundar aquí en los detalles de «los hechos» –están en todos los medios- mas si en el aprendizaje que tristemente aun no hemos logrado.
Cada sociedad está “diseñada” para funcionar de determinado modo. Los problemas aparecen cuando esos diseños quedan incompletos o con errores no subsanados.
Y lo que es peor, casi ningún “analista” local hace hincapié en que el señor Cho estaba legalmente inhibido para comprar armas por sus antecedentes psiquiátricos.
Un factor determinante para no cometer errores es no caer en la comparación de peras con bananas. Y este es el caso cuando, por ejemplo, se pretende sacar conclusiones de la comparación de índices de crímenes violentos entre sociedades que poco y nada tienen en común. A ver, “En USA el índice de crímenes violentos es mayor que en UK por la gran cantidad de armas que existen en manos de los civiles“, bullshit. “En Australia se ha logrado bajar los índices de crímenes violentos con la ban del ‘96“, more bullshit.
Algún otro ejemplo: “En USA las masacres se suceden a causa del fácil acceso de los civiles a las armas” [...] “En UK no suceden este tipo de episodios gracias a la prohibición a la tenencia civil de armas“. Todo mentira. Solo se parcializan lo elementos de juicio para diseminar tendenciosos mensajes.
Hablemos un poco de defensa del individuo. En la sociedad americana se da gran peso al rol de cada uno, y no lo veo mal. Es un diseño. Si la sociedad británica prefiere otorgar toda la capacidad de acción al estado, ídem. Es otro diseño.
Es mi humilde parecer que ambas fórmulas dejan parte del camino por recorrer.
Si de evitar episodios como el sucedido en VA Tech se trata, sucede algo similar.
Creo que las razones son obvias: gran parte de la sociedad americana rechaza todo tipo de gun control, y requiere para la obtención de un arma la no existencia de antecedentes criminales ni expresa inhibición por parte del estado de esa persona en particular. La posición opuesta, presupone que el individuo debe dejar al Estado la responsabilidad de responder en todo momento a las necesidades de las personas: craso error.
¿Por qué ambos diseños se tornan incompatibles?
Simplemente porque desde ambas posturas –pro y anti gun- con el fin de soportar las propias convicciones, se actúa como en una guerra con espíritu maquiavélico: no se busca “ganar-ganar”, se pretende “ganar dejando sin capacidad de reacción al contendiente”.
En la mayoría de los Estados de USA la tenencia de un arma solo requiere al individuo el no tener antecedentes criminales. Así mismo respecto del porte de armas, solo se requieren cursos de capacitación «pequeño detalle».
Dentro del mismo esquema, se intenta establecer “gun free zones” por la vía legislativa. Esto sería posible en lugares donde los controles que ejerzan las FFSS sean capaces de garantizar que el lugar guarde la característica que le otorgaría la clasificación “zona libre de armas“. Un aeropuerto podría ser un buen ejemplo, desde la zona de embarque en adelante.
En este esquema y en esos lugares, nada puede fallar. De otro modo, la posibilidad de que Un Error se suceda es muy alta: un individuo que sea criminal o psicópata o ambas cosas, nunca respetará la ley, por ende, quienes si la respetan están totalmente indefensos.
Y de nuevo, pensar que el estado podrá responder eficazmente ante cada eventualidad, es una falacia.
En el caso del modelo británico, directamente se comete el error antes mencionado. Este es uno de los factores de mayor peso relativo a la hora de evaluar porqué casi en el ciento por ciento de los casos el crimen violento logra su cometido, y las FFSS llegan a la hora de “analizar la crime scene”.
¿Por qué no se puede diseñar un sistema “lógico” o con “sentido común”? Simple. Quienes defendemos la tenencia civil legal de armas de fuego sabemos que el fin último de los desarmistas es la prohibición total. «Ningún civil debería tener acceso legal a las armas de fuego», pregonan nuestros mesiánicos co-planetarios. Sabemos con certeza que su tan mentado “razonable control” es solo uno de los primeros pasos para llegar a la prohibición total. No importa el tiempo, con “pasos de bebé” igual se llega si se tiene el tiempo necesario.
Desde la NRA esto está claramente entendido. Es por eso que se rechaza hasta el más mínimo intento de control, es por que se conoce que ese sería solo el inicio. No podemos obviar que la NRA además de poseer los medios (dinero y capacidad de lobby) tiene el respaldo de una importante fracción de una sociedad que difícilmente se deje avasallar por un gobierno sin “llevarselo puesto” en la próxima elección. Pero no confundamos: sin el apoyo de casi un tercio de la población americana con todo y su historia, «la NRA no existiría».
En otras sociedades, aquellas en las que los “pro-gun” no tenemos la capacidad de acción, ni la idiosincrasia americana respecto del lugar que se le da en la escala de valores a la libertad individual, el accionar desarmista se ve claramente beneficiado por un campo de juego marcadamente propicio.
Es así que, y por muy distintos motivos, el desarme civil tiene éxito con los mismos argumentos en sociedades tan disímiles como pueden ser la española, argentina, brasileña, británica, australiana o de algunos países de África…
¿Cómo puede resultar exitosa una misma fórmula en países tan distintos? Simple. El éxito, el desarme de los civiles apegados a la ley, medido vs los objetivos declamados, es una falacia. No existe como tal. No se obtiene mayor seguridad, ni más garantías respecto de evitar masacres, ni se disminuye el accionar de los delincuentes violentos a causa de la prohibición de armas a los civiles no delincuentes. Mas el éxito medido vs los verdaderos objetivos (llevar a la mínima expresión posible la disponibilidad legal de armas en manos civiles) es un rotundo suceso.
Es aquí donde trazaría otra línea.
Las probabilidades de que un psicópata ataque en cualquier lugar y con los medios que desee son altas.
Las características socio-culturales de cada país, su grado de madurez, así como “su salud mental promedio”, son propias de cada sociedad. Lo que es “remedio” para uno, puede resultar “veneno” para otro.
Los lugares garantidamente desarmados son los más propensos a sufrir las consecuencias más graves ante este tipo de ataques, así también influirá proporcionalmente la «capacidad de acción de cada Estado» y la coherencia en los diseño de cada sociedad en su conjunto.
Y hasta aquí se puede llegar. Leer editoriales argentinas tomando esta masacre para soportar el accionar de la RAD, o compararlo con casos como el de la Av. Cabildo, el de “pan triste” o el caso de Carmen de Patagones, es absolutamente ignorar de qué se está hablando. O lo que sería peor aun, utilizando esta sangre para pintar banderas ideológicas. Esto no debería sorprendernos -ya es casi una característica inherente a nuestros “voceros de lo injustificable”-, mas no logro que estos accionares dejen de indignarme.