Sres. Desarmistas.
Ante todo mi respeto y diferenciación de quienes Yo llamaría, y solo para establecer una distinción en éste post, antiarmas.
Muchas personas, por distintos motivos, tienen aversión a las armas de fuego. No por eso intentan imponer sus puntos de vista al resto de los ciudadanos apegados a la ley. Es más que entendible el sentimiento de muchos padres, madres y familiares de inocentes víctimas del mal uso de un arma de fuego, asimismo el resentimiento que deben de tener esas personas al respecto, como así también su evidente y comprensible su oposición al su uso de armas, para ellos solo puedo acercarles mis respetos y comprenderlos.
Este concepto traza la línea.
Entendiendo que lo vuestro, Sres. desarmistas, es un trabajo, traté de encontrar los verdaderos motivos de vuestros empleadores y no lo he logrado.
A la hora de convencer de que la eliminación de las armas en manos de los civiles mejora la seguridad de una sociedad o, cuando van a fondo con sus diatribas apelando a la estrategia más baja y vil que conozco para el manipuleo de la opinión pública, hieren en lo más profundo de la nobleza humana con Verdades a Medias.
La naturaleza humana hace de las personas entidades altamente sensibles a las tragedias y flagelos que ellas mismas o sus congéneres sufren.
Así la propaganda que Uds. utilizan en numerosas oportunidades, muestra personas cuyas vidas se han visto severamente afectadas porque otro ser humano utilizó para el mal un arma de fuego. Es más, recurrir a argumentos puramente emotivos como medio para convencer a la gente no cercana a las armas es una de las premisas por Uds. Confesa (“El desarme enfocado desde la comunicación “Informe de la Fundación Espacios”).
Sres. Desarmistas, debo reconocer que son Uds. muy hábiles a la hora de diagramar su dialéctica. Tienen por muy bien ganado su salario. Si bien las palabras jamás o siempre son de muy escasa aplicación práctica, creo que en vuestro caso aplican a la hora de afirmar que No Mienten, a la vez que jamás Dicen toda la Verdad.
Esto lleva a que su propósito de desinformar a una sociedad o gobierno desprevenido, los ponga en una situación más que ventajosa para venderles sus cuentas de colores.
El dolor por las tragedias que sufre la humanidad no es prerrogativa de las organizaciones que dicen bregar por los DDHH. En este grupo estarían Uds. bregando por “las víctimas de las armas de fuego.” Sepan Uds., y solo por si no lo habían percibido, que a todos nos duele ver a otra persona disminuida en sus capacidades cualquiera fuere el motivo de su lesión.
Solo que, por favor, expliciten que el arma de fuego es el medio y no la causa. En su propaganda es habitual ver víctimas de disparos de armas de fuego y la ideología que exponen en contra de las mismas. ¿Por qué no aprovechar la experiencia que dicen tener en el tema para luchar contra las verdaderas causas de esas desgracias?.
Desde sus dichos, ante la presencia de un arma de fuego se incrementan: la violencia doméstica como potencial escenario para el asesinato, los suicidios, el abuso infantil, los accidentes domiciliarios que terminan en muerte, las probabilidades de que se produzca una escalada a la hora de enfrentar un intruso en nuestros hogares, etc., etc.
Hoy se escuchan enunciados como estos en Argentina, Brasil y el Mundo. Pensar que retirando las Armas de las manos de los Ciudadanos Honestos se hallará la solución para los gravísimos problemas sociales que se viven en Brasil, Argentina y las zonas de conflicto hoy existentes es un pensamiento… equivocado… O realmente Naif.
Uds incluyen en un mismo contexto a Colombia, Venezuela, Ruanda, República del Congo y al conurbano bonaerense, y en todos lados usan los mismos panfletos y la misma propaganda. Esta deformación de la opinión pública debiera ser delito. El porqué de estas falacias, a priori, no tiene raíz en el desconocimiento, más bien en la evidente prosecución de un objetivo.
Desde hace ya tiempo, y en forma intensiva durante el año 2004, desde los medios locales hemos recibido información de las distintas Organizaciones que bregan por estos humanitarios deseos de desarmar al Ciudadano Honrado. Declaman buscar el Desarme Civil, explicitan conocer que el delincuente no nunca depondrá sus Armas, declaman buscar un control sobre el Tráfico Ilícito… ¿y qué acción proponen?
El desarme de “la Población Civil”, y si fuere viable, de las mismas FFSS.
Hemos recibido información respecto del número de víctimas de Armas de Fuego, en ningún momento se hizo diferencia entre delincuencia y Población Obediente de “la Ley”. Se habló de las muertes en Río de Janeiro sin mencionar la batalla que allí se está librando… Continua la desinformación, se construyen estadísticas Impresionantes que incluyen a las víctimas de las Guerras junto con los ladrones de gallinas… adicionalmente jamás se menciona cuantas Vidas han salvado las armas en manos Civiles y Honradas. ¿Por qué? Es una pregunta que me reiteraré hasta el cansancio y, lamentablemente, no podré contestar.
Adicionalmente y habiendo tenido oportunidad de oír el debate sostenido por Rebecca Peters (IANSA) y Wayne LaPierre (NRA), dos hechos refrendaron lo que desde mi humilde lógica parecía ser el corazón de esta cuestión:
1. IANSA está bregando por el desarme absoluto de los civiles.
2. Los argumentos exhibidos para dar soporte a esta iniciativa son tan fuertes como lo sea la desinformación de las personas que los escuchen.
Si una persona tiene conocimientos, por ejemplo, de qué diferencia hay entre un arma semiautomática y una ametralladora, o si esa persona percibe que las causas de los problemas de inseguridad en Brasil y de la violencia en zonas de conflicto (Ruanda, Mozambique, etc.) esas personas sentirán lo que Yo: la misma Organización que centraliza las iniciativas de desarme de “la Población Civil” no tiene argumentos creíbles para sostener sus “verdades a medias…”
¿Por qué mentirle a la sociedad?
Si una verdad a medias, o una mentira, se reitera tantas veces como sea necesario, se convertirá en Verdad, al menos desde el punto de vista de la opinión pública.
Si se difunde información incompleta, y quien la recibe no tiene elementos de juicio para analizar los datos recibidos, será la única “verdad” que conozca. Y le estarán mintiendo.
Por lo expuesto, y a través de la presente, les ruego tengan a bien sincerarse a la hora de hacer su trabajo.
Si el ente regulador Argentino no ha funcionado como corresponde, solucionemos este problema, pero, por favor, no desviemos los recursos destinados a la lucha contra la inseguridad hacia la lucha por desarmar a la población civil, por tres motivos fundamentales:
1. No lograremos nada en cuanto a mejorar la seguridad.
2. Perderemos un tiempo valiosísimo en pro de solucionar el problema real, dejando a la población más indefensa que nunca. El Estado aun no ha logrado siquiera mejorar sus capacidades de respuesta para brindar protección a la ciudadanía.
3. En Argentina: los ciudadanos mayores de 21 años con armas registradas somos el dos porciento de la población; de los incidentes que involucran armas de fuego, estaban legalmente registradas el 0.02%. Los poseedores de armas legalmente registradas no somos el problema, y Uds están desviando el foco a la hora de encarar soluciones reales.
Tal es el caso de las argumentaciones de Uds, quienes “luchan por el desarme civil”.
Atte.,
Un tenedor de armas de fuego que no las usa para delinquir.





