“Usted no necesita tener una arma; la policía lo protegerá.”
“Si las personas llevan armas, habrá asesinatos en los estacionamientos y en los juegos de baloncesto de barrio.”
“Yo soy un pacifista. Las personas ilustradas, espiritualmente conscientes no deben poseer armas.”
“Yo preferiría ser violada que tener un reaccionario con alma de militar intentando rescatarme.”
Un Psiquiatra Examina La Mentalidad de las personas Anti-Armas
Por Sarah Thompson, M.D.
¿Cuán a menudo ha escuchado afirmaciones de personas que promueven el Desarme de las víctimas, o de ignorantes parientes y vecinos? ¿Por qué las personas se aferran tan fuertemente a estas creencias, ante la evidencia irrefutable de que están equivocados? ¿Por qué se ponen tan furiosos y enfadados cuándo los poseedores de armas señalan que sus argumentos son objetiva y lógicamente incorrectos?
¿Cómo puede usted comunicarse con estas personas que parecen estar fuera de sintonía con la realidad y el pensamiento racional?
Un acercamiento para ayudarle a tratar con personas anti-armas es entender sus procesos psicológicos. Una vez usted entienda que por qué estas personas se comportan tan irracionalmente, podrá comunicarse más eficazmente con ellas.
Los Mecanismos de defensa
La proyección
Aproximadamente un año atrás recibí un correo electrónico de un miembro de una organización judía local. El autor, que escogió permanecer anónimo, insistió respecto de que las personas no tenían ningún derecgo a llevar armas de fuego porque él no quería terminar asesinado si uno de sus vecinos tuviera un mal día (no sé si esta persona es un “él”, pero yo estoy asumiendo esto solo por simplicidad.) Respondí preguntándole por qué pensaba que sus vecinos podían querer asesinarlo, y, claro, no recibí ninguna respuesta. La verdad es que él tiene estadísticamente más probabilidades de ser asesinado por un vecino que no posee legalmente un arma1 y aun más probablemente podría recibir accidentalmente un disparo realizado por un Oficial de Policía.1
¿Cómo podría esta persona “saber” que sus vecinos lo asesinarían si tuvieran armas? No puede. Lo que él estaba diciendo realmente era que si él tuviera una arma, podría asesinar a sus vecinos si él tuviera un día malo, o si ellos tomaran su espacio en el estacionamiento, o hicieran funcionar sus estéreos demasiado ruidosamente.
Éste es un ejemplo de lo qué los profesionales de salud mental llaman proyección inconscientemente de los propios sentimientos inaceptables hacia otras personas, para de ese modo no tener que ser los dueños de los mismos.3 En algunos casos, estos sentimientos no se proyectan hacia una persona, sino hacia un objeto inanimado, como un puede ser un arma,4 de ese modo “el proyector” cree que el mismo arma lo asesinará por si sola.
La proyección es un mecanismo de defensa. Los mecanismos de la defensa son mecanismos psicológicos inconscientes que nos protegen de sentimientos que no podemos aceptar conscientemente.5 Ellos operan sin que nos demos cuenta, de ese modo nosotros no tenemos que lidiar conscientemente con sentimientos “prohibidos” e impulsos no deseados. Así, si usted preguntara a la persona que me envió el correo electrónico si él realmente querría asesinar a sus vecinos, él lo negaría vehementemente, e insistiría que otras personas quieran matarlo.
La proyección es un mecanismo de la defensa particularmente insidioso, no sólo le impide a la persona lidiar con sus propios sentimientos, sino que también crea un mundo dónde la persona percibe a todos los demás dirigiendo sus propios sentimientos hostiles hacia ella.6
Todas las personas tienen impulsos violentos, e incluso homicidas. Por ejemplo, es común oír a las personas decir “me gustaría matar a mi jefe”, o “Si usted hace ese una vez más lo mato.” Ellas no quieren decir realmente que ellos van, o irían, a matar a nadie, están simplemente reconociendo enojo y frustración. Todos nosotros padecemos miedo y sentimientos de impotencia y vulnerabilidad. La mayoría de las personas puede reconocer los sentimientos de rabia, el miedo, la frustración, los celos, etc. sin tener que actuar de manera impropia o destructiva.
Algunas personas, sin embargo, son incapaces de admitir conscientemente que ellos tienen tales “inaceptables” emociones. Pueden tener niveles superiores de rabia, frustración, o miedo que el promedio de la gente. Quizás temen que si reconocen los sentimientos hostiles, perderán el control y realmente herirán a alguien. Probablemente crean que las “buenas personas” nunca tienen tales sentimientos, cuando de hecho todas las personas los tienen.
Esto es especialmente real ahora que los “expertos” en educación, normalmente, prohíben a los niños expresar emociones negativas o agresión. En lugar de aprender ese tales emociones son normales, pero que esas conductas destructivas necesitan ser controladas, los niños aprenden que los sentimientos de enojo son malos, peligrosos y que merecen un castigo severo.7 Para protegerlos de “ser malos”, los obligan a que usen los mecanismos de defensa para evitar poseer sus propias emociones (las normales) Desgraciadamente, usando impropiamente tales mecanismos de defensa, pueden poner en peligro su salud mental; los niños necesitan aprender a tratar apropiadamente con la realidad, no cómo evitarla.8
(Esta discusión de mecanismos psicológicos aplica a la persona media que está desinformada, o mal informada, sobre las armas de fuego y la autodefensa. No aplica al ideólogo anti-arma. Los fanáticos como Charles Schumer conocen los hechos sobre las armas de fuego, y bregan por el desarme de la víctima consciente e intencionalmente para ganar poder político. Este análisis psicológico no aplica a ellos.)
La Negación
Otro mecanismo de defensa normalmente utilizado por los partidarios del control de armas es el rechazo. La negación consiste simplemente en negar la realidad de una dada situación.9 Por ejemplo, piense en una mujer cuyo marido empieza a llegar tarde a casa, tiene perfume extraño en su ropa, aparecen gastos de flores y joyería en su tarjeta de crédito. Ella puede enojarse mucho e incluso tener un amigo bien intencionado que le sugiere que su marido está teniendo un asunto. La realidad es obvia, pero la equivocada esposa se siente tan amenazada por la infidelidad de su marido que es incapaz de aceptarlo, y prefiere negar la situación.
Las personas anti-armas hacen lo mismo. Es obvio que nosotros vivimos en una sociedad peligrosa donde los delincuentes atacan a las personas inocentes. Casi todos hemos sido, o sabemos de alguien que ha sido víctima. Es igualmente obvio que las Policía no puede proteger a todos 24 horas por día en todas partes. La extensa investigación demuestra que la policía no tiene el deber legal de protegerlo a UD10 y la tenencia de un arma de fuego es la manera más eficaz de protegerse usted y a su familia.11
Hay evidencia irrefutable de que el desarme de la víctima casi siempre precede el genocidio.12
No obstante, las personas anti-armas insisten, a pesar de toda la evidencia en contrario, con que “la policía lo protegerá”, “éste es un barrio seguro” y “eso aquí no puede pasar nada”, cuando ese “eso” va de encontrarse cara a cara con un criminal hasta el asesinato en masa.
Las personas anti-arma que se niegan a aceptar la realidad de los probados y muy serios peligros del desarme civil están usando el rechazo para protegerse de la ansiedad de sentirse desvalidos y vulnerables. Igualmente, los dueños de armas que insisten con que “el gobierno nunca confiscará mis armas” también están usando el rechazo para protegerse de la ansiedad de enfrentarse al hecho de ser obligados a desarmarse y quedar sin ayuda y vulnerables.
Formación de reacción
La formación de reacción es aun otro mecanismo común de defensa entre la gente anti-arma. La formación de reacción ocurre cuando la mente de una persona torna un sentimiento inaceptable o indeseable en una en situación totalmente opuesta.13
Por ejemplo, un niño que tiene celos de un hermano exhibir amor excesivo y devoción por el hermano o hermana odiada.
Igualmente, una persona que alberga rabia asesina hacia sus congéneres humanos puede declamar ser un pacifista consagrado y negarse a comer carne o siquiera matar una cucaracha.14 A menudo estas personas buscan refugio en disciplinas espirituales y creen que son “superiores” a la “gente menos civilizada” que toma “conducta violenta” como cazar, o incluso el “tiro al blanco”. Pueden sumarse a organizaciones como las de Protección de Animales, organizaciones que proclaman que los derechos del animal preceden a los derechos de las personas.15 Esto le permite a la persona enfadada no sólo evitar el enfrentar su rabia, sino que también le permite dañar a las personas que él odia sin tener que saber él los odia.
Esto no se significa desacreditar a las muchas maravillosas personas que son pacifistas, con devoción por las cuestiones espirituales, a los vegetarianos, o a quién apoya el bienestar animal. La clave no es la creencia en si misma, sino la manera en que la persona experimenta y vive sus creencias. Los sinceros practicantes buscan mejorarse, incluso ser útiles en un modo amable y respetuoso. Trabajan para persuadir a otros apaciblemente, poniendose como un ejemplo de lo que creen debe ser una conducta correcta. Los pacifistas sinceros generalmente demuestran sus buenas intenciones hacia las otras personas, incluso hacia personas con quienes discrepan en uno o más temas.
En contraste al pacifista sincero o al verdadero amante de los animales, aparece la persona estridente, enojada, que quiere prohibir la carne y cree que asesinar a los cazadores está justificado para “salvar los animales”, o la persona que quiere proscribir la defensa propia aunque las personas inocentes deban ser violadas y asesinadas, por el bien de sociedad. Por ejemplo, la famosa feminista Betty Friedan dijo “que la violencia letal, incluso en defensa propia, sólo engendra más violencia.”16 La persona verdaderamente espiritual, pacifista, se abstiene de obligar a otros hacer lo que ella cree es lo correcto, y generalmente es impulsada por emociones positivas, mientras la persona enfadada encuentra maneras “socialmente aceptables” de dañar, abusar, o incluso matar, a sus congéneres.
En el caso de las personas anti-armas, la formación de reacción deja fuera cualquier conocimiento conciente de su odio por sus congéneres, adicionalmente les permite sentirse superiores a los “violentos tenedores de armas”. Al mismo tiempo, les permite causar daño, incluso que se pierdan vidas negándolos a otros las herramientas necesarias para defenderse. Esto hace a la formación de reacción muy atractiva de un punto de vista psicológico, y por consiguiente muy difícil de neutralizar.
Los Mecanismos de defensa no son Enfermedades Mentales
Los mecanismos de la defensa son normales. Todos los usamos en alguna medida, y su uso no implica enfermedad mental. Los propensores del desarme de la pueden estar mal orientados o mal informados, pueden ser tontos, o ser conscientes de su intentención de hacer mal, pero eso no significa necesariamente que están “mentalmente enfermos.”
Algunos mecanismos de defensa, sin embargo, son más saludables que otros. Una regla general, es que un mecanismo de defensa es saludable si ayuda a funcionar mejor en la vida personal y profesional, y no es saludable si interfiere con su vida, sus relaciones, o el bienestar de otros. Los niños pequeños normalmente utilizan proyección y negación mucho más a menudo que los adultos saludables. Por otro lado, “si la proyección se usa como mecanismo de defensa en gran magnitud en la vida adulta, la percepción de la realidad externa de esa persona se verá seriamente distorsionada.17
Frecuentemente los mecanismos de la defensa se combinan, así una persona anti-armas puede usar varios mecanismos de defensa simultáneamente. Por ejemplo, la persona que me envió el correo eletrónico creó un mundo en que todos sus vecinos quieren asesinarlo. Como resultado, la persona se vuelve más enojada y temerosa, así necesita emplear los mecanismos de defensa más aun para cubrir sus falencias. Así usa proyección para atribuir su propia rabia a otros, negación respecto de que haya cualquier peligro del cual protegerse en un mundo dónde él cree que estar desprotegido y todos quierne asesinarlo, usa la formación de reacción para intentar controlar la vida de todos los demás porque su propia vida está tan fuera de control.
También es importante recordar que no todas las creencias del anti-arma son el resultado de mecanismos de la defensa.
Algunas personas padecen de fobia a las armas18, un miedo excesivo y completamente irracional hacia las armas de fuego. Este miedo es normalmente causado por el condicionamiento anti-arma impuesto desde los medios de comunicación, políticos, autodenominados “educadores”, y otros. En algunos casos, la fobia a las armas es causada por una auténtica mala experiencia asociada con una arma de fuego. Pero, con todo el respeto debido al Coronel Jeff Cooper quien acuñó el término “hoplophobia” para describir a las personas anti-armas, la mayoría de las personas anti-armas no tienen verdaderas fobias. Llamativamente, una persona con una fobia verdadera hacia las armas, reconoce que su miedo es excesivo o irracional,19 algo que la mayoría de las personas anti-armas nunca admitirán.
Los mecanismos de defensa distorcionan la realidad
Porque los mecanismos de la defensa distorcionan la realidad para evitar las emociones desagradables, la persona que los usa tiene una habilidad limitada para reconocer y aceptar la realidad. Esto explica porqué la persona que me envió el correo electrónico y muchas otras personas anti-armas persisten en su creencia de que sus vecinos y compañeros de trabajo se volverán los asesinos en masa si se les permite poseer armas de fuego.
Las personas que legalmente portan armas de fuego, son en realidad las menos violentas y menos propensas a la actividad delictiva de todos los tipos de personas que componen el general de la población.20 Una persona que no tiene antecedentes policiales, que ha pasado los controles del FBI, que ha tomado entrenamiento en el uso de armas de fuego, y ha gastado varios centenares de USD para tener un permiso y un arma de fuego, es muy improbable que decida asesinar a un vecino. Se convertirían en delincuentes, serían detenidos por la policía, tendrían un juicio, prisión, posiblemente pena de muerte y la destrucción de su familia, trabajo, y reputación. Obviamente, para este tipo de personas no tendría ningún sentido dispararle a un vecino, excepto por autodefensa. Igualmente obvio resulta que la persona anti-armas que cree que es probable que ocurran los tiroteos que involucren a comunes poseedores de armas legales no están en contacto con la realidad.21
El Común Denominador: La rabia
En mi experiencia, el factor común en las personas anti-armas es la rabia. Las personas anti-armas albergan más rabia que el resto, o son menos capaces de controlar este sentimiento apropiadamente. Debido a esto, se ven obligados a usar mecanismos de defensa en un modo insano. Porque perciben erroneamente que “los otros” buscar dañarlos, defienden el desarme de personas ordinarias que no tienen ningún deseo ni intención de dañar a nadie. ¿Porqué las personas anti-armas tienen tanta rabia y por qué ellos son incapaces de sobrellevar este sentimiento de un modo apropiado? Considere por un momento que el grupo anti-armas más grande y más histérico incluye un número desproporcionadamente grande de mujeres, Afro-americanos y Judíos. Virtualmente, todas las organizaciones que exigen hablar por estas “personas oprimidas” son extremadamente anti-armas. No es coincidencia, entre los Judíos, Negros y Mujeres hay muchas “víctimas profesionales” que tienen muy poco sentimiento de pertenencia fuera de su ámbito de víctimas.
Identidad de Víctima
Si yo tuviera que resumir este artículo en tres frases, diría:
(1) las personas que se identifican a si mismas como “víctimas” albergan cantidades excesivas de odio hacia las personas a quienes ellos perciben como “no víctimas.”
(2) para tratar psicológicamente esta rabia, estas “víctimas” utilizan mecanismos de defensa que les permitan dañar a otros de un modo socialmente aceptables, sin asumir responsabilidades o sentimiento de culpa, y sin tener que dejar su posición de “víctimas.”
(3) los poseedores de armas son frecuentemente los blancos de las “víctimas profesionales” porque son personas con la voluntad y la capacidad de prevenir su propia “victimización”.
Así, el concepto de “identidad como víctima” es esencial. ¿Cómo y por qué los miembros de algunos grupos escogen identificarse como víctimas y enseñarles a sus hijos a hacer lo mismo? Es verdad que mujeres, judíos, y afro-americanos han sido historicamente victimizados, hoy participan en la sociedad americana sobre una base de igualdad. Y otros grupos, más notablemente los asiático-americanos, han sido igualmente víctimizados, y asi y todo han transcendido a la la mentalidad de “víctima eterna”.
Por ejemplo, ¿porqué un jugador de la NBA de dos metros que gana diez millones de USD al año se vería a si mismo como una “víctima”? ¿Porqué un exitoso, adinerado y respetado médico judío se vería a si mismo como una “víctima”?
Recíprocamente, ¿porqué una mujer minusválida que en silla de ruedas y que vive de una pensión del Estado NO se consideraría una “víctima”?
Yo diría que es porque el jugador de baloncesto y el médico creen que sus identidades dependen del ser “víctimas”, no porque ellos realmente sean víctimas, sino porque sus grupos de pertenencia exigen el estado “víctima”. Recíprocamente, la mujer discapacitada probablemente fue criada para creer que ella es responsable por sus propios éxitos o fracasos.
De hecho, muchas personas que realmente han sido víctimas de crimenes violentos, o quién ha sobrevivido a la guerra, apoyan el derecho a la autodefensa. El viejo refrán es frecuentemente acertado: “un conservador es un liberal que ha sido asaltado.”
Tratamiento Especial y Líderes Engañosos
Aparecen como más probables dos razones para que estos grupos insistan en mantener el estado de “víctima”. Primero, exigiendo el estado de la víctima, los miembros de estos grupos pueden exigir (y conseguir) tratamiento especial a través de cuotas, acción afirmativa, indemnizaciones, y otros programas del trato preferencial.
Segundo, estas personas han sido adoctrinado para creer que no hay ninguna alternativa a seguir siendo víctima para siempre. Sus líderes constantemente les recuerdan que ellos son permanentemente maltratados de todos los modos imaginables (y todo es imaginario!), atribuyendo cada uno de los infortunios de la vida al “racismo” o al “sexismo” o a los “crímenes por odio”, y así soñar esquemas cada vez más complejos para obtener tratamiento especial y favores.22
Estos líderes son los que predican que la experiencia Negra es enteramente esclavitud y racismo, o que la historia judía antes y después del Holocausto es irrelevante23 o que las mujeres felizmente casadas realmente son víctimas de esclavitud sexual.24
Igualmente, la NAACP está demandando a los fabricantes de armas de fuego para sacarlos del negocio,25 y se opone sobre todo a las pistolas baratas que permiten a los pobres defenderse en las ciudades pequeñas o acosadas por bandas. El HUD (Department of Housing and Urban Development) propuso dejar fuera a cualquiera que se atreva a tener una herramienta de autodefensa en cualquiera de sus proyectos de albergue infectados de criminales. Los líderes judíos, sobre todo aquéllos en la políticamente correcta rama de la “Reforma”, predican que el control de las armas es “una solemne obligación religiosa”, 26 contrariando las enseñanzas de sus sagradas escrituras y su propia historia.27
Las fuerzas de seguridad engañan a las mujeres enseñandoles que ellas están más seguras si no se resisten a violadores y asaltantes,28 mientras las organizaciones de mujeres defienden el control sobre las armas, eso equivalea a dejar a las mujeres y sus niños indefensos.
La victimización es buen negocio para las organizaciones que promueven la adopción del estatus de vítimas por parte de las personas. Como víctimas, los miembros dependen de la organización para protegerlos, y la organización como contrapartida confía en sus miembros para consolidar el poder político. Bajo el interés de auto-preservación, estas organizaciones trabajan duramente para conservar el odio y el fanatismo y a mantener a sus miembros indefensos y por consiguiente, dependientes.
¡Las grupos anti-armas aman las víctimas!
De mis observaciones, la simpatía por la victimización es un un punto de especial interés de todos los grupos antia-armas, no solo de los aquí mencionados. Cada organización que apoya el desarme, al parecer quiere que sus miembros esténindefensos, aterrorizados y totalmente dependientes de que alguien más controle cada aspecto de sus vidas. No importa si es un grupo religioso, racial, étnico, político, social, o caritativo. Desde “Control de Armas de Puño” al grupo “Anti- Difamación” pasando por la Marcha por el Millón de Madres, todos ellos quieren que usted viva atemorizado. En este esquema, las mamás del fútbol son las “víctimas” tanto así como mucho como lo son las minorías de la ciudades del interior.
Si estas organizaciones se preocuparan de verdad por las personas para quien ellos declaman estar hablando, ellos estimularían la responsable y segura tenencia de armas de fuego. Ellos ayudarían a las personas a aprender a defenderse ellos mismos y a sus familias para no tener que vivir atemorizados. Ellos le dirían a todos que una de las cosas maravillosas de ser un americano es que usted tiene el derecho para tener y usar armas de fuego, el derecho para defenderse, y cómo estos derechos conservan el derecho de ser libre.
El precio psicológico de ser una víctima
En nuestra sociedad actual, el rol de víctima tiene muchos beneficios, pero tiene algunas serias desventajas. Las víctimas tienden a ver el mundo como un lugar atemorizante y amenazante. Ellos creen que otros los tratan diferenciadamente, injustamente, e incluso con malicia; y creen que están imposibilitados de hacer algo al respecto. Esta creencia de que están maltratados e imposibilitados para resistirse, genera una tremenda rabia, y a menudo, una seria depresión.
Sin embargo, para las víctimas, mostrar rabia abiertamente puede ser peligroso, casi hasta suicida. Por ejemplo, una mujer golpeada que grita o golpea a su atacante puede provocar peores palizas o incluso su propio asesinato. Y una persona que con éxito se defiende pierde su estado como la “víctima.” Para alguien cuya completa identidad depende de ser una víctima, la pérdida del estado de víctima es tan amenazante como la pérdida de la vida misma.
Así, incapaz psicológicamente de cubrir semejante rabia, las personas que se ven a si mismas como víctimas: 1°. usan los mecanismos de defensa para desviarla hacia creencias irracionales respecto de vecinos que se matan unos a otros, y la infalibilidad de la protección policíaca, y 2°. intentan recobrar el mando controlando a los poseedores de armas a quienes ellos erroneamente perciben como “el enemigo.”
¡Diga NO a ser una víctima! ¡Nadie necesita ser una víctima! Muy simple, no es fácil convertir en víctima a una persona que posee y sabe usar un arma de fuego. Si la mayoría de las mujeres poseyeran y llevaran armas de fuego, las violaciones y los asaltos disminuirían.29
Estos individuos que tienen como blanco ancianos e inválidos buscarían un trabajo honrado ya que comprenderían de una vez que er muy probable que terminen mirando la boca del cañon de una pistola o escopeta. Es casi imposible esclavizar, o encerrar en campos de concentración un gran número de personas armadas.
Comunicandose con las personas anti-armas
¿Cómo puede usted comunicarse más eficazmente con una persona anti-armas que está usando los mecanismos de defensa en forma enfermiza? No hay ninguna respuesta rápida y fácil. Pero hay algunas cosas que usted debe tener presente.
El enojo y los ataques no funcionan
Muchos tenedores de armas, cuando son confrontados por una persona anti-armas, se enfadan y se ponen hostiles. Esto es entendible, porque los tenedores de armas enfrentan cada vez más el ridículo cada vez más frecuentemente, son perseguidos y discriminados. (Si usted no cree esto, preguntese seriamente si alguien introduciría alguna legislación para prohibir afroamericanos, mujeres, o judíos de trbajar en las oficinas de correos, escuelas, o iglesias. Tampoco se prohibe a los convictos trabajar en esos lugares. Pero sí a los Ciudadanos Armados, Pacíficos y Honestos si se les prohibe!) Pero una contestación con enojo es contraproducente.
No es útil atacar a la persona que usted está intentando persuadir. Cualquier cosa que haga que esa persona se sienta más temerosa o enfadada sólo intensificará sus defensas. Su meta es ayudar a la persona a sentirse segura, para entonces proporcionarle experiencias e información que la ayudarán a tomar decisiones informadas.
Sea Gentil
Usted nunca debe intentar destruir un mecanismo de defensa por la fuerza. Recuerde que los mecanismos de defensa protegen a las personas de los sentimientos que no pueden manejar, y si usted le quita esa protección, puede causar un daño psicológico serio. Y debido a que los mecanismos de defensa operan inconscientemente, no hará ningún bien al mostrarle este artículo a una persona anti-armas o haciendole ver que está usando mecanismos de defensa. Su meta es suave y gradualmente ayudar a que la persona tenga una visión más realista y racional del mundo. Esto no puede hacerse en una hora o un día.
En la medida que consiga que las personas recorran este camino, usted necesitará lidiar con ambos procesos, los pensamientos ilógicos involucrados y las reacciones emocionales que las personas anti-armas tienen hacia las armas de fuego. Al tratar con los procesos ilógicos del pensamiento, usted está intentando usar la razón y la lógica para convencer a la persona anti-armas que su percepción de las otras personas y su percepción respecto de las armas de fuego es tremendamente inexacta. La meta es ayudar a esa persona a entender que los ciudadanos armados y las armas de fuego no son las amenazas, y hasta pueden incluso salvar sus vidas.
Revirtiendo los pensamientos irracionales
La Técnica del Espejo
Una aproximación que puede ser útil es simplemente es retroalimentado lo que la persona anti-armas le está diciéndo, en un modo neutral, de una manera inquisitiva. Así, al contestar el correo electrónico anónimo que mencioné al inicio, yo podría responder, “UD teme que si sus vecinos tuvieran armas, ellos los usarían para asesinarlo. ¿Qué le hace pensar eso?” Cuando usted simplemente repite lo que la persona ha dicho, y hace preguntas, usted no está desafiando sus defensas directamente. Usted está sosteniendo un espejo para permitirle ver sus propios puntos de vista. Si él tiene las defensas muy fuertes, puede continuar insistiendo en que sus vecinos quieren asesinarlo. Sin embargo, si sus defensas están menos rígidas, puede empezar a cuestionarse su posición.
Otro ejemplo podría ser, “¿Por qué piensa usted que los Profesores de Colegio de sus niños les dispararían?”. Usted podría continuar con algo como, “¿Por qué confía usted a sus preciosos niños a alguien que usted cree los podría asesinar?” De nuevo, usted está meramente haciendo preguntas, y no atacando directamente a la persona o sus defensas.
Por supuesto, la persona anti-armas podría continuar insistiendo respecto de que los maestros realmente dañarían a los niños, pero prohibiéndolos poseer armas serviría como lo prevención. Entonces UD podría preguntar porqué usar un arma para asesinar niños inocentes es diferente de apuñalar a los niños con tijeras, matarlos palos del béisbol, o colocar veneno en la leche o galletitas.
Es importante hacer preguntas “abiertas” que requieren una contestación más allá de “sí” o “no.” Tales preguntas le exigen a la persona anti-armas que piense sobre lo que está diciendo. Esto ayudará a que revise sus creencias. También puede animar que él le haga preguntas respecto de la tenencia y uso de armas de fuego.
La técnica del “Qué Haría Usted?”
Una vez usted logró un diálogo con una persona anti-armas, podría intentar insertarlo en un escenario hipotético, aunque haciendo esto es una amenaza mayor a sus defensas, y es por consiguiente más arriesgado. Usted podría preguntarle cómo trataría a un colaborador difícil o molesto. Él probablemente responderá que nunca acudiría a la violencia, pero “otras personas” tal vez lo harían, sobre todo aquellas que tuvieran armas. (La proyección de nuevo) Usted puede preguntar entonces quiénes son estas “otras personas”, por qué ellos dispararían a un colaborador, y que ganaría el que disparara tomando esta actitud.
No intente “ganar” la argumentación. No intente avergonzar a la persona que usted está intentando educar. Recuerde que a nadie le gusta admitir que sus creencias, profundamente sostenidas, están equivocadas. A nadie le gusta oír “yo te lo dije!” Sea paciente y tranquilo. Si usted es arrogante, condescediente, hiriente o rudo con la persona anti-armas, usted solo lo convencerá de que los dueños de armas son personas arrogantes, hirientes, personas en quienes no debe confiar!.
Desactivando las reacciones Emocionales
La Técnica del “Usted Está Allí”
Es poco probable tener éxito solo con argumentos racionales, especialmente desde que muchas personas “sienten” en lugar de “pensar.” Usted necesita también lidiar con las contestaciones emocionales de la persona anti-armas. Recuerde que la mayoría de las personas ha sido condicionada para asociar las armas de fuego con los pequeños niños muertos. UD necesita cambiar las contestaciones emocionales de la persona junto con sus pensamientos.
Una manera de hacer esto es poner a la persona anti-armas (o a su familia) a una escena criminal hipotética y preguntar que le gustaría que hubiere sucedido. Por ejemplo, “Imagine que su esposa está en el estacionamiento del supermercado y dos hombres la agarran. Uno sostiene un cuchillo en su garganta mientras el otro le arranca sus ropas. ¿Si yo veo este hecho y tengo una arma, qué debo hacer? ¿Qué pasaría luego? ¿Qué sucede si después de cinco minutos, la policía todavía no ha llegado? “
Simplemente permítale contestar las preguntas y que mentalmente repase la escena. No discuta sus respuestas. Usted está plantando las semillas en su mente que pueden ayudar al cambio de sus contestaciones emocionales.
El Poder de Empatía
Otro acercamiento a menudo más exitoso es el basado en lo emocional es responder con empatía a la condición de la persona anti-armas.
Imagine por un momento cómo se sentiría usted si creyese que sus vecinos y compañeros de trabajo quisieran matarlo a usted y su familia, y usted no podría hacer nada en absoluto al respectio excepto esperar que ocurra lo inevitable.
¿No muy agradable, no?
Éste es el mundo en que los antagonistas de la autodefensa armada viven. Todos nosotros hemos tenido tiempos en nuestras vidas en que nos sentíamos “diferentes” y teníamos que confrontar compañeros de Colegio hostiles, copañeros de trabajo, etc. Es así que nosotros necesitamos invocar nuestra propia compasión por estas atemorizadas personas. Diga algo como, “debe ser horrible vivir con el temor de ser asaltado por sus propios vecinos. Yo recuerdo lo que sentía cuando era era el único (judío, mormón, afroamericano, Republicano) en mi (clase, equipo del fútbol, lugar de trabajo) pero incluso en esa situación no pensé que alguien iba a matarme.” Es esencial que usted demuestre compasión y empatía; si usted es charlatán o sarcástico, no funcionará.
Usar trabajos de empatía de varias maneras. Primero, desactiva una potencial interacción hostil. Las personas anti-armas están acostumnbradas a ser atacadas, no entendidas, por los defensores de los derechos sobre las armas. En lugar de un “malvado, portador de armas, extremista”, usted es ahora un ser humano simpático, compañero. Esto también puede abrir la puerta para una conversación amistosa en la que usted descubra que su “antagonista” es una persona con quien usted tiene algunas cosas en común. Usted puede crear una oportunidad de desvanecer algo de la desinformación sobre armas de fuego y autodefensa que son tan prevalecientes.
Esta técnica de empatía también es útil para redireccionar, o terminar, un vapuleado argumento que se ha tornado hostil e improductivo. Le permite salir de la calle sin salida del “las armas ahorre las vidas” contra “la única razón para tener una arma es asesinar a los niños.” Con la empatía usted puede cambiar completamente el marco al argumento. En lugar de defender sobre si se ahorran o perdieron más vidas como resultado de la tenencia de armas, puede comentar cuán espantoso debe ser vivir en un país dónde 80 millones de personas tienen armas “solamente con el propósito de asesinar niños.”
Usted no debe esperar que ninguno de estos acercamientos funcione inmediatamente. No será así. Salvo raras excepciones, la persona anti-armas no “verá la luz” simplemente, agradezcale profusamente, y ruéguele para que lo acompañe a disparar. Lo qué usted está haciendo es poner grietas diminutas en la armadura de las defensas de la persona, o plantando semillas que pueden desarrollarse algún día en una mente más abierta o en un análisis más racional. Este proceso puede tomar meses o años. ¡Pero funciona!
Experiencias correctivas
Quizás la manera más eficaz de disolver los mecanismos de defensa, es proporcionando experiencias correctivas30. Las experiencias correctivas son experiencias que le permiten a una persona aprender que sus ideas sobre los dueños de armas y las armas son incorrectas de un modo seguro y de modo no amenazante. Para proporcionar una experiencia correctiva, usted le permite primero a la persona intentar proyectar sus ideas incorrectas hacia usted. Entonces, usted demuestra que él está equivocado por su conducta, no argumentando.
Por ejemplo, la persona anti-armas intentará provocarlo reclamando que los tenedores de armas son extremistas incultos, o tratándolo como tal. Si usted se enfada y responde llamándolo “tonto, liberal, socialista”, usted le demostrará que tiene razón. Sin embargo, si usted contesta con comentarios sobre su M.B.A., su viaje festival de Shakespeare, su huerta o algo relacionado con el recital de ballet de su hija, usted le proporcionará la oportunidad de corregir sus conceptos erróneos.
Si usted ha usado las técnicas anteriores, entonces ha proporcionado una experiencia correctiva. Usted ha demostrado a la atemorizada persona anti-armas que los tenedores de armas no son los monstruos abusivos y peligrosos, sino personas normales, ordinarias, que se preocupan de sus familias, sus amigos e incluso extraños.
Como tantos dueños armas ya han descubierto, las experiencias correctivas más importantes incluyen exponer realmente a la persona temerosa a una arma de fuego. Casi nunca es aconsejable decir a alguien que usted lleva un arma de fuego oculta, pero hay maneras de usar su propia experiencia favorablemente.
Por ejemplo, si usted tratándo una persona anti-armas con quien usted interactua regularmente y tiene en general una buena relación, un compañero de trabajo por ejemplo, un vecino, un miembro de la iglesia, etc., UD podría referirse indirectamente a la portación oculta. Usted nunca debe decir algo como “yo estoy llevando un arma ahora mismo y usted ni siquiera se dió cuenta” sobre todo porque en algunos estados sería considerado una la conducta ilegal, “amenazante.” Pero usted puede considerar decir algo como, “yo a veces llevo una arma de fuego, y usted nunca pareció estar incómodo cerca de mí.” Descubrir esta información es una decisión individual, y usted debe considerar cuidadosamente otras consecuencias antes de usar este argumento.
La experiencia de primera mano
Finalmente, su meta es llevar al campo de tiro a la persona anti-armas. Algunas personas aceptarán una invitación para acompañarlo al club, pero otros están demasiado asustados para hacer eso, y necesitará un poco de experiencia preliminar.
Primero, usted deberá buscar que la persona anti-armas tenga algún contacto con un arma de fuego de la manera que se sienta más cómoda. Muchas personas parecen creer que las armas de fuego tienen mentes propias y disparan a las personas por su propia voluntad. UD podría empezar invitándolo a observar y entonces manipulear un arma de fuego descargada. Esto también le proporciona la oportunidad de mostrarle a la persona inexperta cómo decir si una arma de fuego está cargada y para enseñarle las reglas básicas de seguridad para con las armas de fuego.
Anime al recién llegado a hacer preguntas y recuerde que su rol es presentar la información exacta de una manera amistosa, responsable y no amenazante. Éste es un buen momento para ofrecer algún material de lectura respecto de los beneficios de poseer un arma de fuego. Pero tenga cuidado para no proporcionar una cantidad de información que resulte abrumadora. ¡Y recuerde, éste no es el momento para comenzar con disquisiciones antigubernamentales, el Nuevo Orden Mundial, las teorías de conspiración, o cualquier tipo de charla política!
Luego, usted puede invitar a su amigo a acompañarlo al campo de tiroteo. (Y si usted va a confiar en otros con armas cargadas, ustedes deben considerarse amigos!) Asegúrele que nadie le obligará a disparar un arma y él es libre de sólo mirar. Permítale saber lo que él experimentará de antemano y lo que se esperará de él. Esto incluye cosas como la necesidad de protección auditiva y ocular, una gorra, ropa apropiada, etc. Asegúrese de tener un arma de fuego apropiado para su invitado por si deben decide probar. Esto significa un arma de fuego del más bajo calibre, que no tenga demasiado retroceso. Si su invitado es una mujer, asegúrese que el arma de fuego la caerá apropiadamente. Muchos rifles tienen acciones que son demasiado largas para mujeres pequeñas, y semi-automáticas con cargadores de doble hilera son normalmente demasiado grandes para la mano de una mujer.
Recuerde que simplemente visitar el club de tiro puede ser una experiencia correctivo. Su invitado aprenderá que los tenedores de armas son disciplinados, responsables, conscientes de la seguridad, atentos, considerados, y siguen las reglas. Su invitado verá personas de todas las edades, niños y ancianos, hombres y mujeres, disfrutando juntos una actividad. No verá un solo extremista agitando un arma de fuego en las caras de otras personas.
En mi experiencia, la mayoría de las personas que visitan un club de tiro decidirán que quieren probar la experiencia de disparar. Recuerde de asegurarse que su invitado entiende todas las reglas de seguridad en el manejo de armas y las reglas del Club antes de permitirle usar un arma de fuego. Si usted no se siente competente para enseñarle a disparar a un principiante, pida a un instructor o a un comisario de tiro que lo ayude. Recuerde proporcionar mucha retroalimentación regeneración positiva y estímulo. Si tiene suerte, reclutará un nuevo entusiasta por las armas.
Aun cuando su invitado decida que el tiro “no es para él”, habrá aprendido muchas lecciones valiosas. Conocerá reglas básicas de seguridad de armas de fuego, cómo usar un arma de fuego si necesitara hacerlo. Esto puede salvar su vida algún día. Sabrá que las armas no disparan a menos que una persona apriete el gatillo. Sabrá que los dueños de armas son personas amistosas, responsables, no muy diferentes que él. Aun cuando escoja no disparar nuevamente un arma en su vida, la probabilidad de temer a un tenedor de armas o de perseguirlo será mucho menor. Y quién sabe, unos meses o años después él puede decidir poseer un arma.
Por qué estas técnicas no siempre funcionan
Usted debe recordar que no tendrá éxito con todas las personas anti-armas. Algunas personas están tan aterradas y tiene defensas tan fuertes, que no es posible lograr el objetivo si no se tiene entrenamiento profesional. Algunas personas tienen sus mentes cerradas y se niegan a abrirla. Otras personas pueden conceder que lo que usted dice tiene sentido, pero se niegan a desafiar lo politicamente correcto. Algunos pueden haber tenido experiencias traumáticas con armas de fuego de las que no se han recuperado.
Usted tampoco tendrá éxito con los ideólogos anti-armas, personas como Charles Schumer y Dianne Feinstein. Estas personas han tomado una decisión consciente para oponerse a la propiedad de armas de fuego y la autodefensa. Ellos, casi siempre, ganan poder, prestigio, y dinero con su política anti-armas. Ellos no están interesados en los hechos o en salvar vidas. Ellos conocen los hechos y entienden las consecuencias de sus acciones, y sacrificarán alegremente a las personas inocentes si esto llena aun más sus egoístas agendas. No use estas técnicas con tales personas. Ellos sólo responden a los miedos a perder poder, prestigio y el dinero que codician.31
Conclusión
A través de un mejor entendimiento de los defensores del desarmamento civil, y aprendiendo y practicando algunas técnicas simples para lidiar con sus defensas psicológicas, usted será mucho más eficaz para comunicarse con las personas anti-armas. Esto le permitirá tener máyor éxito en la educación sobre las realidades que atañen a las armas de fuego y la defensa propia, y su importancia para nuestra libertad y seguridad.
Educar a otras personas respecto de las armas de fuego es un trabajo duro. No es fascinante, y generalmente necesita ser hecho de a una persona por vez. Pero es una tarea muy necesaria e importante. El Americano promedio apoya la libertad de expresión, la libertad de culto, sea que decida o no ejercer estos derechos. Él apoya los juicios justos, sea o no que él esté en una sala del tribunal. Él necesita entender que la defensa propia es un derecho igualmente esencial, sea que escoja o no poseer o llevar una arma.
© 2000, Sarah Thompson.
Dr. Thompson es Director Ejecutivo de Utah Gun Owners Alliance, www.utgoa.org y también escribe The Righter, una columna mensual en los derechos individuales www.therighter.com
Notas
1 Lott, John R., Jr. 1998. More Guns, Less Crime. University of Chicago Press. Pp. 11-12; Proposition B: More Security Or Greater Danger?, St. Louis Post-Dispatch. March 21, 1999.
2 Lott 1998, Pp. 1-2.
3 Kaplan, Harold M. and Sadock, Benjamin J. 1990. Pocket Handbook of Clinical Psychiatry. Williams & Wilkins. P. 20.
4Brenner, Charles. 1973. An Elementary Textbook of Psychoanalysis (rev. ed.). Anchor Books. Pp. 91-93; Lefton, Lester A. 1994. Psychology (5th edition). Allyn & Bacon. Pp. 432-433.
5 Brenner 1973. P. 91.
6 Kaplan and Sadock 1990, p. 20; Lefton 1994, p. 432.
7 Talbott, John A., Robert E. Hales and Stuart C. Yudofsky, eds. 1988. Textbook of Psychiatry. American Psychiatric Press. P.137.
8 “Kids Suspended for Playground Game.” Associated Press. April 6, 2000.
9 Lightfoot, Liz. “Gun Return to the Nursery School Toy Chest.” The London Telegraph. May 22, 2000. Kaplan and Sadock 1990, p. 20; Lefton 1994, p. 433.
10 Stevens, Richard W. 1999. Dial 911 and Die. Mazel Freedom Press. [Analyzes the law in 54 U.S. jurisdictions]; see, e.g., Bowers v. DeVito, 686 F.2d 616, 618 (7th Cir. 1982) [no federal constitutional right to police protection.]
11 Kleck, Gary and Gertz, Marc. 1995. Armed Resistance to Crime: The Prevalence and Nature of Self- Defense with a Gun. Journal of Criminal Law & Criminology. Vol. 86 (Fall), pp. 150-187.
12 Simkin, Jay, Zelman, Aaron, and Rice, Alan M. 1994. Lethal Laws. Jews for the Preservation of Firearms Ownership.
13 Kaplan and Sadock 1990, p. 20; Lefton 1994, p. 433.
14 Brenner 1973, p. 85.
15 Veith, Gene Edward, Jr. 1993. Modern Fascism: Liquidating the Judeo-Christian Worldview. Saint Louis: Concordia Publishing. Pp. 39-40 [fascism exalts nature, animals and environment].
16 Japenga, A. 1994. Would I Be Safer with a Gun? Health. March/April, p. 54.
17 Brenner 1973, p. 92.
18 Kaplan and Sadock 1990, p. 219.
19 American Psychiatric Association. 1994. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fourth Edition. P. 410.
20 Lott 1998, pp. 11-12.
21 Most American gun owners are not violent criminals and will not be potential killers. “The vast majority of persons involved in life-threatening violence have a long criminal record and many prior contacts with the justice system.” Elliott, Delbert S. 1998. Life Threatening Violence is Primarily a Crime Problem: A Focus on Prevention. University of Colorado Law Review. Vol. 69 (Fall), pp. 1081-1098, at 1093.
22 Sowell, Thomas. 2000. Blacks and bootstraps. Jewish World Review (Aug.14). http://www.jewishworldreview.com
23x Wein, Rabbi Berel. 2000. The return of a Torah scroll and confronting painful memories. Jewish World Review (July 12).
24 Dworkin, Andrea. “Terror, Torture and Resistance”. http://www.igc.org/Womensnet/dworkin/TerrorTortureandResistance.html
25 Mfume, Kweisi, speech at the 90th annual NAACP meeting, July 12, 1999. http://www.naacp.org/president/speeches/90th%20Annual%20Meeting.htm
26 Yoffie, Rabbi Eric H. Speech supporting the Million Mom March, May 14, 2000. http://uahc.org/yoffie/mmm.html
27 “If someone comes to kill you, arise quickly and kill him.” The Talmud, Tractate Sanhedrin. 1994. The Schottenstein Edition. New York: Mesorah Publications. Vol. 2, 72a.
28 Rape and Sexual Assault, Dean of Students Office for Women’s Resources and Services McKinley Health Education Dept., University Police, University of Illinois; Hazelwood, R. R. & Harpold, J. 1986. Rape: The Dangers of Providing Confrontational Advice, FBI Law Enforcement Bulletin. Vol. 55, pp. 1-5.
29 Lott 1998, pp. 78, 134-37.
30 Frank, Jerome D. 1961. Persuasion and Healing. The Johns Hopkins Press. Pp. 216-217.
31 Richardson, H. L. 1998. Confrontational Politics. Gun Owners Foundation. 1
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